Endy Chávez: “Tuve que trabajar el triple para lograrlo”
El exgrandeliga venezolano habló sobre la disciplina, la resiliencia y la mentalidad que necesitó para construir una carrera de 13 temporadas en las Grandes Ligas. En conversación con Marxis Lozada, también analizó el Clásico Mundial, el valor de la unión dentro de un equipo y su presente como coach en la LVBP.
CAMPEONES
Marxis Lozada H.


Imagen: Prensa Magallanes BBC.
New York .- Hablar con Endy Chávez es entender que muchas veces el béisbol se gana mucho antes de entrar al terreno. Se gana en la mente, en la capacidad de sostener la confianza cuando nadie más cree en ti y en la disciplina para seguir trabajando aún cuando las dudas vienen desde afuera.
El ex jardinero venezolano, quien disputó 13 temporadas en las Grandes Ligas y jugó con organizaciones como los New York Mets, Seattle Mariners, Texas Rangers, Baltimore Orioles, Kansas City Royals, Philadelphia Phillies y Washington Nationals, acumuló más de 1.100 juegos en MLB a lo largo de una trayectoria construida desde la constancia y el enfoque mental.
Durante nuestra conversación desde la casa de los Mets de Nueva York, Chávez recordó cómo el aspecto físico se convirtió durante años en uno de los principales cuestionamientos sobre su carrera.
“Visualmente me veían demasiado flaco, pero no era que no podía batear, no era que no podía fildear, no era que no podía lanzar la pelota”, comentó.
En un entorno donde muchas veces el talento se mide primero por la apariencia, Chávez entendió muy temprano que debía desarrollar una mentalidad fuerte para sostenerse en el proceso.
“Yo creo que tuve que trabajar como el triple para poder lograrlo”, confesó.
Pero más allá del esfuerzo físico, el venezolano considera que el verdadero diferencial de su carrera estuvo en cómo aprendió a manejar mentalmente el juego y las adversidades.


Imagen: New York Post.
“Sí, la mentalidad fue clave, porque este juego es traicionero y si tú lo descuidas, te pierde”, explicó. “Es difícil recuperar el ritmo cuando te desconectas mentalmente. Por eso siempre recomiendo mantenerse humilde, enfocado y equilibrado emocionalmente”.
Chávez aseguró que una de las enseñanzas más importantes que recibió fue aprender a diferenciar las críticas constructivas de las destructivas. En lugar de derrumbarse por quienes dudaban de él, utilizó esas opiniones como combustible.
“A mí me motivaba que no esperaran nada de mí. Me daba satisfacción demostrar que estaban equivocados”, expresó.
Esa misma visión es la que hoy intenta transmitir a las nuevas generaciones desde su rol como coach de primera base de Navegantes del Magallanes, organización con la que confirmó que continuará trabajando durante las próximas temporadas.
Aunque reconoce que el béisbol moderno ha cambiado muchos procesos de formación, Chávez sigue apostando por enseñar desde la experiencia y la conexión humana con el jugador.
“Si el muchacho está dispuesto a aprender, yo siempre voy a estar ahí para ayudar”.
Durante la entrevista también habló sobre el reciente World Baseball Classic y destacó que una de las claves del éxito de Venezuela fue la química grupal y la ausencia de egos dentro del clubhouse.
“No es un solo pelotero el que gana un juego. Cada uno tiene que aportar”, afirmó. “Yo vi un grupo muy unido, celebrando cada turno, cada ponche y cada jugada. Esa energía hace grande a un equipo”.
Además, recordó cómo dentro de los equipos siempre intentó fomentar ambientes positivos antes de los juegos, incluso utilizando música y tambores como una forma de liberar tensión y mantener la energía alta dentro del clubhouse.
Las palabras de Endy Chávez reflejan una realidad que muchas veces queda fuera de las estadísticas. Porque aunque su carrera estuvo llena de momentos memorables dentro del terreno, detrás de cada jugada hubo algo todavía más importante: la decisión diaria de no rendirse mentalmente cuando otros pensaban que no sería suficiente.

